jueves 22 de octubre de 2009

osos panzones

Esto es más cruel que comerse unos ambrositos. Cuando era chica les cortaba la cabeza, los brazos y las patitas para que no sufrieran. También comprábamos unos nuggets con forma de dinosaurio, mi usual forma de matarlos era sacándoles la cola o cualquier extremidad, de preferencia la cabeza para que no vieran su muerte.
Hoy en día me da pena comerme los ositos de las galletas Bimbo. Tienen hasta pancita.

Ok, son comida, no están vivos ni sienten, pero son como los peluches, quién no los ha tapado en la noche o les ha dado comida por creer que tienen frío o hambre? ._.
Yo lo hacía, y un buen día manché a mi pobre Amelia (mi peluche amado) con algo en su boca (que es un hilo negro en forma de sonrisa).
Hasta el día de hoy tiene una mancha oscura. Sólo por mi afán de alimentarla :B

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