viernes 31 de diciembre de 2010

Joyful girl

Admito que lo que me trajo de nuevo a escribir no fue el fin de año que empuja a la gente a hacer recuentos y reflexiones, sino que lo botado que está el blog y porque hace días pensaba volver a poblarlo un poco con algunas palabras. Ordené mi pieza ya que me he visto avergonzada ante la gente por lo impresentable de la cama llena de ropa, el suelo lleno de papeles, y los cerros de fotocopias y textos que difícilmente veo pueda ordenar, ya que son demasiados y mis ánimos clasificatorios, muy escasos.
No sé por qué diciembre me desanimó tanto. No es que esté en una crisis, o que me queje de ya haber cumplido 22 años, pero fue inevitable sentir un pesar que atribuyo únicamente al fin de año de universidad que siento tan poco productivo, y tan automático que no me llena. No es que me esfuerce... entrego lo suficiente para sacarme notas que podría decirse son buenas, subí un poco mi promedio y me acerco a mi quinto año, el último si todo sale bien. No tengo muy claro si debería trabajar este año (en el caso de conseguir algo) o sólo dedicarme a terminar todo, sólo tengo claro que no quiero que se acabe porque de lo contrario para estas fechas el próximo año voy a estar escribiendo algo parecido a esto, sólo que en un tono un poco más lúgubre, si es que eso es posible.
He ocupado mi tiempo desde que salí de los exámenes en bajar películas. Ya no insisto en leer (algo que no sea Harry Potter), porque mi paciencia no aguanta más letras. De hecho, creo que en estos 4 años mi comprensión lectora se ha visto seriamente dañada, al punto en que estoy programada para leer como robot. Y así no puedo disfrutar la lectura, aunque no sea algo relacionado con el derecho. Bueno, la cosa es que he visto varias películas ya, la mayoría por segunda vez (me gusta lo familiar). Anoche terminé de ver Annie Hall. Me agradó y voy a bajar más películas de Woody Allen.
Hace días que me duele la rodilla izquierda y el hombro derecho, así que iré a buscar a una hermana o mamá masajeadora que me salve de la tensión y del dolor que mis lindas, cómo se dice? articulaciones? me están provocando.
Espero volver luego a escribir, de lo que sea y cuando sea, todo con tal de eliminar la flojera que se ha apoderado de mí en estos años. Ya no me está cayendo tan bien.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Tus lineas reflejan tanto de ti y algo de mi pienso mi búsqueda incesante de encontrar algo tuyo fugazmente me recompensa aunque sea poco siempre me reconforta