miércoles 4 de enero de 2012

Yo creo que más o menos me esperaba lo que se me venía encima cuando elegí derecho, por algo lloré mucho ese enero después de postular y quedar. Lloraba de puro miedo e inseguridad en realidad; pasar del colegio, donde en segundo medio elegí ser bióloga en vez de humanista, a tomar una decisión así a los 18 años igual era chocante. Ese miércoles en la mañana, último día para postular (creo que era miércoles), me metí a la ducha y me dije, ya, no voy a estudiar antropología de puro antojadiza (porque ya había pensado seriamente estudiar eso), y sopesé mis reales opciones. Periodismo, literatura, derecho. Literatura, periodismo, derecho. Finalmente creo que puse derecho en la Chile, de ahí en la PUC, y de ahí periodismo en la Chile. Ni siquiera puse literatura que supuestamente era la carrera que quería estudiar (después de querer ser psiquiatra, forense o tanatóloga, y cuando chica profesora y bailarina). Está claro que no hubiera sobrevivido en una carrera "bióloga", y me queda absolutamente claro desde el error de segundo medio que soy humanista, aunque quizás no 100% porque creo que algo servía para la biología (menos en genética :P).
La cosa es que aquí estoy, 5 años después sintiendo que pasé volando por la carrera y por las enseñanzas. Ya no lloro, obviamente, pero sigo asustada como ese enero de 2007.

Y acabo de enterarme que hoy hay plenario de casos en la clínica. Rayos, se me fue la inspiración.
No elijan derecho, gente.
Mentira, esa no es mi conclusión. Otro día sigo.